La Muralla


No pensaba yo que iba a tener la oportunidad de visitar la Gran Muralla a los pocos días de estar en China. No me preocupaba, además, pues pensaba que tendría tiempo de sobra en los próximos meses, y mi experiencia estos años en Rumanía me ha enseñado que, al final, los lugarés de interés, monumentos importantes y los principales objetivos turísticos los acabas frecuentando una y otra vez con amigos, parientes y demás visitantes que aprovechan tu estancia en el lugar para ahorrarse unos eurillos en el viaje (se supone que les das alojamiento, claro).

Y sin embargo, el viernes por la tarde un compañero de la oficina nos dijo (a mí y a otro colega francés que anda estos días por aquí): queréis visitar mañana algo, como por ejemplo, la Gran Muralla? Podemos ir con mi coche…Como además le encanta conducir, la pregunta era más que retórica, por su parte y por la nuestra! así que el sábado por la mañana pusimos rumbo a Simatai, una de las secciones de la Muralla que se encuentra a unos 120 al noreste de Pekín y que se supone menos turística que otras más próximas a la capital, pues nuestro anfitrión chino nos preguntó antes de montar en el VW Polo:  la más cercana, conocida y atestada o la más bonita, lejana y menos frecuentada?. Otra pregunta retórica?

Una magnífica autopista de seis carriles nos llevaba rápidamente hacia nuestro destino, sin mucho que admirar por el camino, aparte de las originales señales de advertencia para que no te duermas al volante, no bebas, no sobrepases la velocidad límite, todas con divertidos y coloridos dibujitos, nada que ver con las aburridas europeas, si exceptuamos esa de un camión pasándolas canutas para subir una pendiente y un coche detrás más desahogado que corre el peligro de alcanzar al sofocado camión. El resto del paisaje no ofrecía gran cosa, más que llanuras y montañas de mediana altura completamente peladas, como si un poceso de deforestación masiva hubiera tenido lugar en toda la zona, para abastecer la industria y dejar, de paso, el espacio libre para la autopista. Ah, y en un momento dado, a lo lejos, la silueta de un castillo al más puro estilo europeo, sin duda un hotel o similar, con la forma copiada de algún monumento probablemente francés.

Nos dirigíamos, como digo, a una de las secciones menos “populares”, con lo que eso conlleva en cuanto a indicaciones, señalización de la salida correcta en la autopista y demás, así que, en un momento dado no sabíamos ya si seguíamos por el buen camino o no, aunque en teoría no estábamos lejos, y así lo indicaba el mapa, pero allí no se veían indicios de la Muralla por ninguna parte. ! Y yo que de pequeño siempre había oído el mito de que lo único construido por el ser humano que se ve desde el espacio es la Muralla¡¡, y ahora la tenía casi delante y no podía verla!

Un par de llamadas y unas consultas al GPS terminaron por aclararnos nuestra posición y la de la Muralla, así que por fin encontramos el acceso correcto y nos dispusimos a darnos de bruces con la construcción, cuando de repente nos encontramos con esto

media vuelta!

Así que, media vuelta y a buscar otro trocito de muralla para visitar, no sin antes hacer una foto, por si acaso, del bicho, aunque apenas se veía de lo lejos que estaba.

 

a lo lejos!

Casi volvimos completamente sobre nuestros pasos hacia Pekín, pues había que coger otra carretera que partía de la capital para ir hacia Mutianyu, donde se encuentra la parte de la Muralla que decidimos visitar tras nuestro primer fracaso, y por si las moscas, paramos a comer por el camino. Porque como aquello se veía claramente que era más transitado por turistas, no faltaban a los lados de la carretera, decenas de pequeños y no tan pequeños restaurantes, donde dimos cuenta de varios platos de carne, pescado y vegetales, de los cuales, como de costumbre estos, mis primeros días chinos, ignoro cómo se llaman, y de qué están compuestos, así me ahorro más explicaciones. Pero riquísimos, oiga, como siempre, y todo por un abrazo, poco más o menos.

A pesar de todo, Marzo no es, por supuesto, temporada alta para visitar esta Maravilla del Mundo, así que pudimos aparcar muy cerca, no tuvimos que hacer cola para coger el teleférico (porque sí, hay un ingenio de estos que te sube, que  lo utilizaron hasta Clinton  y John Major!! según las fotos que allí tienen muy orgullosos) y disfrutamos de bastante paz una vez allí. Y como hasta el clima nos sonrió, pues pudimos pasearnos durante un buen rato por este trecho del serpenteante muro, construido durante los primeros años de la Dinastía Ming (que lo pone en el folleto), subiendo y bajando de las torres de vigilancia y contemplando el espectáculo que es seguir el recorrido de la muralla, observar cómo la silueta de la orografía es imitado con aparente facilidad por las hileras de piedras hasta donde se pierde la vista, con cada una de las cumbres coronada por su respectiva torre. Y así, cientos, miles de kilómetros. Cuando empezamos a resoplar del esfuerzo, habíiamos alcanzado una de las torres más altas de la zona, y como ya era casi la hora de volver para no perder el último teleférico, nos tomamos una cervecita, observamos el imponente paisaje del atardecer invernal en la Gran Muralla (el mejor atardecer del mundo, diría Clinton allí también? en cualquier caso no pusieron una placa para recordarlo), y nos dispusimos a deshacer lo andado, mientras pensábamos en qué pensarían y cómo lo harían los chinos para levantar esta formidable barrera.

Evidentemente, nada se puede decir que no se haya dicho ya de la Gran Muralla, todo se queda corto y se vuelve repetitivo, y recomendar la visita es simplemente una tontería y una proposición absolutamente vaga e innecesaria. Esto es muy bonito, qué caramba!!, y más bonito tiene que ser en verano, aunque supongo que no cambiaba yo mi visita con una temperatura aceptable y con apenas gente, por una a más de 30º y con más personas que ladrillos en el recorrido de la Muralla. No me lo quiero ni imaginar. Además, dudo que me pudiera sacar una foto como ésta:

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

7 respuestas a La Muralla

  1. Javi dijo:

    ¡Vaya! ¡Ahí estás! ¡En la Gran Muralla China … nada menos! ¡Quién te lo iba a decir ¿eh?! Ése es uno de esos grandes hitos de los que hay que dejar constancia en la vida ¿no? … me recuerda a los momentos que también he vivido yo: el llegar a ver bastante de cerca el magnífico hotel de siete estrellas “Burj al Arab” (Dubai), el haber visitado las ruinas del mismísimo Palacio de Minos en Creta o las de Pompeya cerca de Nápoles (con Vesubio y todo), la visita a una de las poblaciones más meridionales del planeta (Punta Arenas, cerca del “Fin del Mundo”), … Me alegro de que hayas coronado ¡por fin! una de las Siete (¿u ocho?) Maravillas del Mundo.

    Saludos y un abrazo.

    • Javi I dijo:

      Soy …. ¡el que soy!, así que Javi deja ya de recordarnos tus innumerables viajes, que ya sabemos que eres el miembro de la familia que más millas has hecho, incluidos Fernando y Nacho (no confundir con Jose I.), que has recorrido ya ¡los Siete Mares! y por si faltaba alguno, el mes próximo ¡el Negro!.
      Efectivamente, Fernando, creo que el Periodismo español se ha perdido un buen elemento, pero una vez que acabe la Clasificación, Registro y Compilación de la vasta Biblioteca Familiar, voy a comenzar a recopilar vuestros escritos, la mayoría de los cuales conservo, incluidos los de Javi, porque cuando viajaba en “Elcano” o en sus primeras singladuras por el Golfo o el Índico, ¡…bien que se despachaba, bien!.
      De aquí a una semana espero recibir estas impresiones en vivo y en directo.

      • odnanrefai dijo:

        el Mar Negro? pffff, me he bebido medio Mar Negro en estos tres veranos, jajaja. Venga, Javi, que dentro de unos días ya podremos decir nosotros también que hemos estado en el Hemisferio Sur, que hasta ahora se resistía!

  2. Naide dijo:

    Uauuuuuu! Estupendo! 😉

    Besitos,
    N.

  3. Clarilla dijo:

    Feeerrr!!! ahí si k kiero ir yo, reconozco mi sana envidia al leer tus relatos…
    Y no voy a recordarte, como Javi, k yo tb he estado en muchos sitios… yo kiero ir a China ya! (aunque antes pasaré por Brasil, donde lo primero y más bonito k kiero ver es a mis nuevos familiares cariocas!)

    Besotes mandarines!

  4. Fab dijo:

    Hola Fer, que tal??!!! Acabo de ver tu blog que no sabia ni que existia… Vas escribiendo un libro entero, me equivoco? 😉 Parece ser todo bien, ya nos contaras en cuando vengas a Rumania este finde. Nu uite sa ne suni ca te asteptam!!!

    Un abrazo!

    • odnanrefai dijo:

      bah, ya ves que sólo escribo cuando creo que es algo interesante, de hecho he estado dos años o más sin contar nada. Nos vemos en unos días, el domingo comemos juntos, recuérdaselo a Gabi! besos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s