Ati rezervat? (¿Ha reservado?)


¿Qué cambien ellos o que nos adaptemos nosotros? He ahí la cuestión. Entre las muchas cosas que llaman la atención a los extranjeros que estamos en Rumanía, una que ya se ha convertido en un tópico en las conversaciones entre no-rumanos es la del dichoso cartelito “rezervat” que inunda bares, restaurantes, discotecas, aparcamientos, puertas, en definitiva, todo lo que es susceptible de prestar un servicio. (IDEA: Montar un negocio de fabricación y/o venta de rezervat, es tan de aquí que se ha convertido en un souvenir, la gente se los lleva, y hay que reponerlos constantemente).
Tomar una cerveza o un café sentado en un bar, ir a una discoteca o club, aparcar…cualquier plan puede quedar frustrado en Bucarest si no lo has previsto con la suficiente antelación de manera que consigas uno de los “Rezervat” esté destinado a tí. Y si finalmente consigues un sitio entre los rezervat, puedes quedarte contemplando cómo funciona el asunto y observar cómo una mesa, o varias, permanecen horas vacías con el cartel encima. La siguiente pregunta que te haces, cómo tantas veces en este país, es: ?¿Dónde queda el sentido comercial?. ¿Es mejor tener una mesa vacía toda una tarde, incluso con mucha gente esperando para ocuparla, que “traicionar” a fulanito el desconocido, que llamó reservando una mesa -para esta tarde, así de preciso y concreto- y que a veces ni aparece?. Será que no consideran importante el dinero, por eso no piensan en lo que dejan de ganar. En Bucarest…me cuesta creerlo, pero así es esta ciudad con sus contrastes, igual es realmente así.
Por mucho que me fastidie cuando me ocurre a mí, que un hierro retorcido al lado de la acera marque un lugar que alguien ha reservado para aparcar, no deja de ser algo gracioso. Y no se te ocurra aparcar en un lugar donde (tú creías que por casualidad) había una garrafa de agua, que enseguida vendrá alguien cabreado “Oiga, ¿es que no ha visto usted la garrafa?”. Es parte de la originalidad y peculiaridad de cómo funciona esta ciudad, de las normas no escritas que la rigen, a veces más que las propias leyes y normativas oficiales.
Ahora, algo que ya no soporto es cuando una calle está llena de hierros puestos y vigilados por gorilas de la discoteca “fashion” de turno, procurando que sus clientes Very Important Payasos (abundantes en esos lugares) aparquen cerca y no tengan que tocar con sus pies el barro del centro de la ciudad. Haciendo uso de su jeta y sus hormonas, te impiden ocupar esos lugares, que por supuesto no pagan por tener reservados. Estos gorilas son los mismos que, si por cualquier razón intentas entrar en estas discotecas, a menudo te niegan el acceso justificándolocon que todo está “rezervat” o argumentando que es una “fiesta privada”, una de las excusas más extendidas ultimamente. Realmente cada habitante de Bucarest debe de hacer una fiesta privada con él mismo, porque éstas son increiblemente abundantes. A veces, para conseguir acceder a ellas. si es que estás realmente interesado, basta con mirar al gorila y decirle con seguridad que conoces a alguien que ya está dentro, que se llama Gabi Popescu (hay tantos!!). Otras veces no puedes entrar sin que te digan ninguna razón especial, en ese caso, mi tiempo al menos no merece la pena ser perdido ahí, y la gente que está dentro no merece gozar de mi presencia y compañía.
Entonces, ¿cómo debería evolucionar esta ciudad? ¿Debería conservar estas pequeñas cosas que la hacen diferente de las demás capitales europeas? ¿o debería “convertirse”, y tener, por ejemplo, un centro peatonal perfectamente ordenado y ambientado con las mismas tiendas, bares y restaurantes que el resto, con costumbres y maneras de tratarte y de funcionar exactas el resto de países de Europa?. ¿Uniformidad occidental y comodidad para el visitante u originalidad, desorden y caos que la diferencien?. No lo sé, todavía no he decidido si lo prefiero así o no. Al fin y al cabo, Bucarest es una ciudad que da para muchas conversaciones, muchos comentarios, muchas anécdotas. ¿De qué escribiríamos y hablaríamos si esto “mejora”?
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3 respuestas a Ati rezervat? (¿Ha reservado?)

  1. Miguel dijo:

    Me ha pasado a mi tambien un par de veces lo de ir a un bar y que me digan que si tengo invitacion. Como? Invitacion? Pero si hace una semana vine con mi mujer a tomar un cafe y no habia ni gorila, ni reservados ni narices. Pos hoy va a ser que no…Lo de los sitios de aparcar reservados… tiene cojones la cosa: en la acera de delante de mi casa, uno con un mercedes clase A ha cogido la correspondiente lata de spray pintura blanca y ha escrito el numero de su matricula en el suelo, en la esquina, donde el aparca el coche. Por lo general si se hace esto es porque el sitio te lo ha dado el ayuntamiento, asi que una de dos: o el ayuntamiento ya no sabe donde dar licencias de aparcamiento (posible) o el gilipollas este (o esta, que con tanta pitipoanca no es que falten, precisamente) es mas tonto que Abundio.Da grima ver Kogalniceanu, o Lipscani (clama al cielo Lipscani) sin acondicionar. Y no se puede tener la excusa de que son de Europa del Este y blablabla, que comparado con Budapest (ahi al lao, como quien dice) y similares parece que aqui aun estan en la edad de piedra.Fernando, cuanto antes te des cuenta que aqui nosotros no vamos a cambiar nada, mejor. Yo ya tengo clarisimo que para ver cosas bonitas o me vuelvo dentro de 50 años, cuando la gente se civilice y no escupa por la calle o aparque de donde le salga de la vaina, o me voy a vivir a otro sitio. Y las papeletas se la lleva la segunda, creo yo.Un saludo de otro español en la gran ciudad, Bucuresti.

  2. Fernando dijo:

    Bueno, pa pesimistas, los propios rumanos (con alguna excepcion, claro). De todas maneras es una combinacion de dejadez de ciudadanos y de abandono por parte de empresas e instituciones extranjeras supuestamente venidas a "ayudar". No son pocas las empresas que han venido aqui a hacer las cosas mas baratas y se la suda como y en que condiciones trabajen sus empleados. Lo importante es la pasta. Para unos (rumanos) y para otros (extranjeros). De todas maneras, Budapest no admite comparacion. Fue casi capital de un floreciente imperio, esta en una situacion geograficamente privilegiada, en fin, nada que ver. pero tambien me da pena ver como muchas veces da lo mismo pasear por el centro de Bratislava, que por el centro de Rouen, que por las calles principales de Gdansk, por ponerte tres ejemplos. Calle peatonal, llena de franquicias de moda y comida. Todo igual vayas donde vayas en esta Europa globalizada. Pasear por Lipscano es, cuando menos, diferente. A eso me referia, aunque esta claro que es una vergüenza como esta. Pero ahi esta una empresa española (Sedesa) para adecentarla, no?.

  3. daniel dijo:

    Bueno bueno estos chicos de la gran ciudad… como somos los españoles que hasta de otros paises nos tenemos que quejar… pero en serio que teneis razón prácticamente en todo, sólo que en Galati ocurre un poco más en pequeño, o a lo pueblo podríamos decir. La última en esta bella ciudad es que nos han puesto palmeras en la mediana de una de las calles principales. Menos mal que alguien se ha dado cuenta de que era esto lo que hacía falta y no gastarlo en bobadas como tapar los socavones de las calles o poner luz en los parques, que para una extensión como la plaza mayor de Salamanca ponen una bobilla de 60W. Yo solía decir que tengo esperanza, y que el cambio llega, pero poco a poco no se donde se ha ido esa esperanza…Un saludo chicos.

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